Samia Gamal: La danza oriental en el cine (III)

La compañía de Badia Masabni fue el trampolín para muchas de las bailarinas que triunfaron en la gran pantalla en la era dorada del cine Egipcio. Zaynab Ibrahim Mahfuz (1924-1994), de nombre artístico Samia Gamal, fue una de las que alcanzaron mayor fama y reconocimiento.

Samia Gamal
Nacida en Wanna, un pequeño pueblo egipcio, ya de niña su familia se mudó a El Cairo. En la capital, Zaynab entró en contacto con la danza oriental y conoció a Badia Masabni. Entró en la compañía cuando Tahia Carioca era la estrella del grupo y adoptó el nombre artístico Samia Gamal. Enseguida empezó a destacar como solista y desarrolló un estilo personal. A diferencia de Tahia, influenciada por ritmos brasileños y con un estilo sensual y pícaro, Samia desarrolló un estilo más expresivo y respetable. Pronto empezó a incorporar a sus solos elementos de la danza clásica y danzas latinoamericanas. Otra de sus innovaciones fue la introducción del tacón alto en sus interpretaciones. Fue, en definitiva, una de las fundadoras de la danza oriental moderna. En 1949 el rey egipcio Farouk proclamó a Samia la bailarina nacional de Egipto.

SAMIA2

En el cine, inició su carrera en 1941 con una película peculiar que no llegó a ver la luz. Ya comentamos en el anterior post que la era dorada del cine egipcio se caracteriza por las comedias ligeras de finales felices. “Min Fat Adimo” (Aquel que no tiene pasado no tiene futuro), digirida por Farid El Gendy, era una película política que criticaba la corrupción. Se basaba en la historia de un miembro secundario del parlamento que, por azares del destino, se había convertido en primer ministro cuando la película estuvo lista para salir a la gran pantalla. Por supuesto, no superó la censura.

Tras aquel primer intento, Samia conoció a Farid Al-Atrash, gran músico, cantante y estrella del cine egipcio. Samia y Farid iniciaron un largo romance. Y fue gracias a Farid que Samia saltó al estrellato en la gran pantalla. Hizo su primera aparición en el cine, en Intishar al-Shahab (1941); Samia tenía 19 años. Protagonizó 5 películas más con Farid y unas decenas más de la mano de varios directores egipcios e internacionales. Entre los éxitos internacionales más conocidos se encuentran El Valle de los reyes (1954, en technicolor), Chacal del desierto (1959) o Ali Baba y Los 40 ladrones (1954. Del director francés Jacques Becker).

En Youtube podéis deleitaros con cientos de escenas de Samia. Para este post hemos escogido dos escenas que creemos que son ilustrativas para entender cómo se ha interpretado la danza oriental en el cine. La primera es una escena de Zanouba (1956), dirigida por el egipcio Hassan El-Seify; en esta escena podemos apreciar la elegancia y expresividad de Samia, así como algunas técnicas de la danza clásica y latinas que Samia introdujo y que constituyeron las bases de la danza oriental moderna. La segunda es una escena de El Valle de los Reyes (1954), es una película americana, muy ilustrativa de cómo occidente interpreta la danza oriental; como podéis ver, la escena presenta a Samia como una bailarina pícara que entretiene a un auditorio principalmente masculino.


Más danza oriental en el cine en el próximo post.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>